martes, 16 de noviembre de 2010

Ex

El peor momento para encontrarse con una ex es cuando la chica con la que estás ha venido mostrando gota a gota algunos defectos que la bruma del enamoramiento impidió identificar en un principio, diluyendo un poco el crédito generado por las cualidades que, en cambio, la hacían tan irresistiblemente atractiva.

Y pasa así que una tarde de primavera, sin proponértelo, te tropiezas con ella, directamente desde tu pasado, y no puedes evitar sentarte a una mesa, intercambiar cortesías formales, ponerte lentamente al día sobre lo que el destino les deparó luego de que los caminos, hace un buen tiempo, se bifurcaran. Mientras la escuchas contarte anécdotas para ti inéditas, o la ves jugando con su cabello, o te mira a los ojos mientras se toma un café, se te complica terriblemente recordar por qué te fuiste, en qué estabas pensando, qué motivos te dio para cortar su historia en común.

Más bien, lo primero que te salta a la cabeza es que con tu chica actual no podrías tener ese tipo de conversación, porque no conoce a los amigos de los cuales estás rajando, no comparte ciertos gustos y aficiones que adquiriste antes de conocerla, o simplemente porque la rutina ha venido dirigiendo sus diálogos hacia la aridez de lo cotidiano. La cadencia que percibes ahora en el pecho, en cambio, suena a la vez novedosa y antigua, como la primera nieve del invierno.

martes, 9 de noviembre de 2010

Extremismos


"Primero mataremos a todos los subversivos. Luego mataremos a sus colaboradores. Después a sus simpatizantes. Enseguida a aquellos que permanecen indiferentes. Finalmente, mataremos a los tímidos".

Gobernador de la Provincia de Buenos Aires
Mayo 1977

A los tímidos? WTF??? Quien seguía, Winnie Pooh? Hello Kitty?
Ciertas cosas no se le ocurrirían ni a Mel Brooks...

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Ave, Pippo

No importa que el primer gol sea 90% responsabilidad del césped resbaloso de San Siro y de Casillas.
No importa que el segundo tenga origen en un fuera de juego de metro y medio.
No importa que nos hayan empatado en la penúltima jugada.
No importan los 37 años de edad.
No importa que 27 de los 70 goles en copas los haya marcado con la camiseta de la Juve.
No importa que muchos digan que no merece estar por encima de Gerd Müller y de Raúl.
No importa que le falten aún 3 goles para igualar a Baggio en el ranking all-time de goleadores italianos.

Pippo Inzaghi está en la historia por partidos como el de hoy, por goles como éstos, por resultados imposibles conseguidos contra equipos superiores sólo gracias a su existencia en el gramado. Y tenerlo en el Milan en los últimos 10 años ha sido un honor, una bendición, la gloria absoluta.

Ave, Pippo. Tu pueblo te saluda.

martes, 2 de noviembre de 2010

Mayday, mayday

Bueno, el post anterior queda overruled. Encontré la mejor imagen para describir cómo me siento en este momento.

Un niño en su habitación, sexto piso de un edificio de Metrópolis.
Una franela roja colgando sobre su espalda, una S pintada con plumón sobre su polo azul.
Posters de Kal-El en las paredes, comics del Hombre de Acero apilados al costado de la cama, fotos exclusivas del Daily Planet clavadas en un tablero de corcho.
El niño mira, atónito, por la ventana, en completo silencio; no puede desviar la mirada de ese meteoro resplandeciente que precipita desde las nubes como un misil teledirigido hacia el asfalto.
Cuando pasa frente a él, apenas un instante antes del impacto, el niño entiende que el sueño que ha cultivado a lo largo de toda su corta vida se ha cumplido, y al mismo tiempo también lo ha hecho su peor pesadilla.
Porque esa mancha fugaz que acaba de ver desplomarse derrotada, humillada, herida de muerte, condenada a una inevitable destrucción por alguna fuerza oscura, es su héroe.
Con su mayor admirador como testigo, Superman ha caído.

"But Doctor... I'm Pagliacci!"


Hay líneas que uno se encuentra en una página y descubre que describen mejor que cualquier frase propia el estado de ánimo por el que se está pasando. Alan Moore, aparentemente, viajó al futuro hace 24 años, a la hora de escribir Watchmen, y me leyó el pensamiento.

Un hombre va al doctor. Le dice que está deprimido. Que la vida le parece dura y cruel. Que se siente muy solo en un mundo amenazador donde lo que le espera es vago e incierto. El doctor le dice: "El tratamiento es simple. El gran payaso Pagliacci actúa esta noche en la ciudad. Vaya a verlo, eso le levantará el ánimo". El hombre estalla en llanto. "Pero doctor", le dice, "yo soy Pagliacci".

Piezas viejas, nuevo modelo


Lo prometido se había convertido en una deuda impagable, a niveles latinoamericanos de la década de los '80; la morosidad, un serio problema. Así que sin toda la parafernalia acostumbrada y con un poco más agilidad e interconectividad (léase, facebook y twitter), se reabre la tienda. Enjoy.

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Y los incautos a la fecha son...