viernes, 16 de noviembre de 2007

Samba pa' ti (?)

Tercera fecha de las eliminatorias a Sudáfrica. Luego del primer batch de partidos, hace poco más de un mes, se han podido extraer algunas lecciones valorables acerca de la competencia. Argentina no juega bien (gracias a Johnny Walker Basile) pero gana; Brasil cuando quiere es una aplanadora, otras veces aburre a proprios y extraños; Paraguay se ha mostrado sólido en defensa; Uruguay con 3 delanteros es imparable, con el 4-4-2 made in Tabarez es mediocre; Chile es un work in progress de la mano de Bielsa; Colombia no se complica pero tampoco define; Venezuela sorprendió en su debut en Quito, pero todavía le falta; y los 3 países andinos (Ecuador, Perú, Bolivia) han logrado demostrar fallas defensivas y aridez ofensiva al mismo tiempo, algo que se traduce en un pasaje de sola ida a casa.

En estas 4 semanas no veo que se hayan dado revoluciones tales que justifiquen cambiar el órden jerárquico que se ha establecido en la tabla de posiciones; lo bueno es que hay choques entre los buenos (se espera espectáculo) y entre los malos (tratando de salvar remotas esperanzas): generalmente eso genera partidos si no espectaculares por lo menos emotivamente intensos. Más adelante, los pronósticos respectivos.

Necesaria mirada a nuestro jardín, cuya hierba siempre será menos verde que la del vecino (?). Luego de las infaustas decisiones en los dos primeros rounds, parecía que Chemo del Solar había dado en el clavo a la hora de realizar modificaciones en el sistema. Entra Paolo Guerrero, en buena racha en el Hamburg, y sale un defensa, dentro de una modificación cataclísmica que sin embargo no altera el 4-4-2 de partida: Guerrero toma el lugar de Pizarro como 9 de área (aunque el buen Pizza anduvo por cualquier lado menos que en ese lugar), haciendo que el capitán asuma el rol de delantero por los costados que tenía la Foquita; éste recala en la banda izquierda en lugar de Vargas, que retrocede a su posición natural de marcador izquierdo (donde, hasta la fecha, es el mejor en Italia). En el proceso se elimina a Vílchez, con el resultado de perder algo de seguridad atrás pero implantando un carril de one way por el lado zurdo del campo. Ahora, si los brazucas se dan cuenta, los volantes de contención no cubren los avances del Loco, y Farfán se olvida que tiene que apoyar en la cobertura, el bueno de Maicon va a pasearse como en su patio.

A diferencia del cambio del Pacho, motivado más por razones tácticas que técnicas (dentro del hoyo negro de Santiago no lo hizo tan mal), el puesto de marcador derecho pierde a Galliquio (desordenado, inseguro, poco afiatado con sus compañeros) y el de volante mixto a Quinteros (colocarlo ahí fue una idea sugerente, pero nada más): hasta el momento, a menos de 48 horas del partido, se supone que Paolo de la Haza bajaría de la volante al carril derecho, protegiendo la espalda a Solano y dando mayor dinamismo a esa zona, mientras que el acompañante de Jayo en el centro sería uno de los nuevos convocados, Lobatón (con más probabilidad) o Cevasco. Y aquí me espero la lógica pregunta: say what?

Cuando decía que parecía que Chemo había encontrado la solución a todos nuestros problemas, no usé el tiempo pasado en vano. Porque él y todos los que entendemos algo de fútbol teníamos claro que la volante fue el punto flojo en los partidos iniciales, y que los dos mejores hombres de contención con pasaporte peruano eran Ciurlizza y Reiner Torres. Los dos estaban convocados y yo me jugaría un sencillo que contra Brasil podrían haber sido la dupla inicial; Torres, por lo menos, tenía el puesto asegurado en los planes de del Solar desde que asumió la dirección técnica de la selección, y se perdió los choques con Paraguay y Chile por una fastidiosa lesión.

Como todos saben, la suerte no está acompañando a la blanquirroja, y se lesionaron los dos. Believe it or not. Así que a improvisar con un cuasi debutante y convocado a última hora, y a recuperar al veterano Jayo luego de confirmar que sus días de Pulpo han pasado hace algunos años. Como si no bastara, Butrón está agripado, con fiebre, no entrena, no salta, no se ejercita; que Penny debute en partidos oficiales contra el acorazado verdeamarelho me deja un poco asustado.

Pero así vienen las cartas y hay que jugar con ellas tratando de llevarse la mano aunque sea con el bluff más descarado. Los cálculos elementales dicen que para clasificar Perú, a estas alturas, debería tener 4 puntos (victoria en casa con Paraguay, empate de visita con Chile); tenemos por lo tanto un gélido -3 en nuestra tablita de salvación. En esta fecha doble, lo lógico y matemático sería considerar ganar un solo punto, como visitante en Quito: cualquier extra es un regalo del cielo que nos ayudaría a volver a la recta vía. Si perdemos los dos partidos, bajamos a -4 y creo que se cierra el telón (recuperar eso significaría ganar 2 partidos de visita de los 7 que quedan, incluyendo ir a Brasil y Argentina...); con un sólo punto, en Lima o en Quito, quedamos en el paupérrimo lugar actual; con dos empates, seguiríamos de alguna manera a flote (bastaría una victoria de visita... Maracaibo o La Paz?).

Entrando al reino de la ciencia ficción, quedan las combinaciones sumamente favorables y por ende dudosamente realizables. La primera es perder con Brasil aquí, pero conseguir la epopeya de ganar en Quito (epopeya? lo acaba de hacer Venezuela...), donde usualmente nos apalean: eso nos dejaría a un punto de la línea maestra. La segunda es empatar con Kaká+10 (lo logramos en la última eliminatoria) y sacar del camino a los monos: de un solo porrazo recuperaríamos todo lo perdido. Como verán ni incluyo en el análisis una victoria contra Brasil: es algo física, biológica y astronómicamente imposible.

En resumen, se nota que lo realmente decisivo es el enfrentamiento con los ecuatorianos. Empatar o perder con Brasil es casi ininfluyente, pero pasar del empate a la victoria contra un rival directo (si hubiera una segunda división, sería un choque para no ir a la baja) nos daría todo otro impulso. Yo jugaría de la forma más aburrida, inofensiva y descansada contra Brasil, tal como hizo Colombia en Bogotá en el opening: cuando no se reta a los monstruos, ellos están felices de pasarse la pelota en plan calentamiento. Pero en Ecuador iría a la muerte, el empate y la derrota allá serían más de lo mismo. Obviamente eso habría implicado, por ejemplo, guardar a los mejores elementos para el segundo partido, pero claro, nadie en el equipo quería perder la oportunidad de intercambiar camisetas con Robinho o (por qué no) Mineiro. Así que sólo 5 jugadores con experiencia en la altura (todos del medio local) se han dedicado exclusivamente a la preparación pre-quiteña. Esperemos que Chemo haya hecho la jugada correcta; personalmente, me gustaba más mi idea.

A diferencia de la vez pasada, no soy optimista de cara a los partidos que se vienen. Espero, nuevamente, equivocarme. Vamos con los pronósticos.

  • Argentina - Bolivia: parece que por fin vuelve Crespo, los enanos de adelante lo extrañaban. Probablemente Basile hará lo imposible para hacer que sus dirigidos se compliquen la vida, pero sus adversarios son realmente poca cosa. Argentina: 90%; Bolivia: 10%.
  • Colombia - Venezuela: por fin Radamel Falcao liderará a los suyos, dejando de paso a River fuera de la Copa Sudamericana debido a su irremplezable ausencia; se supone que con él el juego intrascendente de los colochos podrá ser finalizado (hasta ahora van dos 0-0), aunque lo mismo dijimos de Ángel en las dos eliminatorias anteriores. La vinotinto hizo bien las cosas en otro partido de altura, pero Colombia no es Ecuador. Colombia: 65%; Venezuela: 35%.
  • Paraguay - Ecuador: salvo desastres, epidemias o intervenciones divinas, el escuálido ataque norteño (0 goles a favor) se hará agua contra la muralla guaraní (0 goles en contra); y para colmo, vuelve Santa Cruz. Una tercera derrota dejaría a los ecuatorianos frente al paredón para el siguiente partido: nos conviene. Paraguay: 75%; Ecuador: 25%.
  • Uruguay - Chile: a mi gusto, debería ser el partido de la fecha, siempre y cuando Tabárez ponga todo el bife en el asador (4-2-1-3, lo que el pueblo pide!), porque ya sabemos que Bielsa no renegará jamás del 3-3-1-3. Claro, la probable ausencia de Forlán (amén la de Pablo García) es una baja notable, porque no sé si el rombo Cebollita Rodríguez - Luisito Suárez - Vicente Sánchez - Loco Abreu asegura la cuota goleadora del vikingo (?). Por el otro lado, el Mati, el Chupete y el resucitado Salas tampoco bromean. Depende de cuál es el grado de asimilación de las ideas bielsistas entre los rojos; podrían sorprender o ser goleados. Uruguay: 55%; Chile: 45%.
  • Perú - Brasil: si no hacemos locuras, es decir atacar con todo al tigre que duerme (?), el empate es algo factible, considerando que el siguiente partido de los pentacampeones es con Uruguay, tradicional y conflictivo rival, por lo que podrían jugar a media máquina. Pero si se nos ocurre dejar espacios... ay de nosotros. Perú: 40%; Brasil: 60%.

Y si piensan que esta fecha es dramática, piénsenlo mejor... en la siguiente las cosas estarán de vida o muerte.

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Y los incautos a la fecha son...